CLAVES PARA RENACER TRAS UNA DERROTA

CLAVES PARA RENACER TRAS UNA DERROTA
¿CÓMO RENACER CUANDO TE SENTÍS DERROTADO/A?

 

 

Las personas que han sufrido derrotas, corazones heridos, humillaciones y demás sucesos dolorosos, si es que han sabido cómo reconstruirse, conocen muy bien el significado de RENACER desde su propia vivencia.

 

Hoy en día hay más zombies reales de los que nos imaginamos, y se encuentran no precisamente en el cine: personas que no tienen un rumbo que los motive, que se levantan automáticamente por las mañanas a hacer una y otra vez las mismas cosas sin cuestionarse nada, con la queja como hábito y muy probablemente anestesiados en su sentir.

 

En otras palabras para entender qué significa renacer, es preciso morir y no sólo eso, sino DARSE CUENTA que uno está muerto y además, que quiere vivir.

 

¿Te sentís a la mitad en una relación, hasta resignada quizás a una vida rodeada por la monotonía y la insatisfacción? ¿En tu trabajo raramente conectas con experiencias como la pasión, la creatividad, el placer de trabajar? Quizás estás muerto y no te enteraste.

 

Quizás no lo hayan leído tan claramente pero hay una epidemia de anestesia sensorial importante. ¿O acaso el lector o la lectora sabe cómo se siente cuando se sienta frente al televisor? Si te sentís mal viendo las noticas, ¿por qué lo seguís haciendo? Quizás estás muerto y no lo sabías.

 

Lo primero es entonces darse cuenta de que uno está muerto en vida y eso es un gran paso porque las personas buscan desesperadamente evitar esta consciencia espantosa y la industria del entretenimiento ayuda por supuesto a este olvido hipnótico masivo: televisión, programas chatarra, pornografía, alcohol… usted vaya sumando su propia batería personalizada contra el despertar de la individualidad.

 

¿Acaso tanto miedo nos da tomar la responsabilidad de una vida plena?

 

SI vos querés vivir, entonces vas a tener que CONSTRUIR TU VIDA y ese hermoso verbo considero que es sinónimo de RENACIMIENTO.

 

 

Renacer es construir la vida que a mí me gusta, y hacerlo de una buena vez por todas.

 

 

No haciendo de cuenta que lo hago y jugando a medias, sino estando comprometidos plenamente a hacer que mi vida valga LA ALEGRÍA,  NO la pena de ser vivida. (Hasta en el lenguaje encontramos esta estúpida hipnosis colectiva que pocos nos atrevemos a cuestionar).

 

 

 

He aquí claves para que puedas construirte a vos mismo/a y que en algún momento he denominado RE-INGENIERÍA YOICA ya que en verdad se trata de un proceso de diseño del yo.

 

 

Primero) Es preciso que vivas.

 

Y que te equivoques, y que te arriesgues y que te caigas o te hagan caer, como quieras verlo. Ese paso se da naturalmente asique seguramente ya tienes cierta maestría aquí.

Tranquilo/a… A todos nos pasa, a TODOS. No te compres la imagen que las personas muestran porque por lo general nadie postea en Facebook una foto de perfil llorando.

 

Segundo) Vas a tener que correrte del lugar de víctima.

 

Sea lo que sea que te ha ocurrido, tomá la responsabilidad de haberlo permitido de algún u otro modo, no desde la culpa, pero sí desde asumir tu responsabilidad. Desde este lugar encontrarás el poder de hacer cambios. Esto puede llevar algún tiempo y generalmente con terapia se acelera bastante.  Terapia, o mucho tiempo o un Espíritu fuerte. Vos sabrás… (Es impresionante cómo siguen los mitos de que la terapia es para locos o es dolorosa. Se trata de un espacio para auto-conocerse y puede ser bien disfrutable)

 

Tercero) Diferenciá moral de la ética.

 

Hay muchos usos de estas palabras pero yo te daré uno útil o al menos los que me han funcionado a mí.

 

La ética se rige por acrecentar el amor y la alegría.

 

La moral proviene de la mente de los hombres que proyectan sus rollos mentales en seres superiores y leyes de todo tipo.

 

Esto puede chocarte si tenés un fondo religioso rígido, pero jamás podrás renacer si colocás esta posibilidad bajo la supervisión de un intercesor que es tan humano como vos y yo. Este postulado es del existencialismo y en lo particular yo me guío por el sentido común. Es preciso más que seguir ciegamente una propuesta, que cultives tu ESPIRITUALIDAD no tu RELIGIOSIDAD.  Si van de la par vas por buen camino y una forma fácil de darte cuenta si te mueve el amor o el miedo es si necesitás que otros hagan lo mismo que vos. No pretendas no entender de qué te hablo, hay una voz en tu interior que quizás mantenés hasta amenzada con miedos o culpas y que te dice que sos valioso/a por vos mismo/a.

 

Una vez más te simplificaré el camino, si consideras que hay un Dios, éste es amoroso y no pierde tiempo en planear tu eterna destrucción o castigo. Simplemente no es coherente. Si te regís por tu intuición y buscás la alegría en la vida vas a encontrarte con que Dios está en todas partes y JAMÁS te va a juzgar.  ¿Acaso vos lo harías con una hija tuya?

 

Quizás te suene muy simplista, pero lo es. El resto son rollos de la mentes miedosas.

 

No podrás renacer desde el miedo, sí desde el sano auto-apoyo que surge de un sólido auto-conocimiento basado en buscar la alegría.

 

La alegría es la clave. No la procastinación de la vida. Y si usás el sentido común la vida se encuentra en el cuerpo y además somos un ser holístico así que en todo caso ocupáte de integrar tus diversos aspectos no de separártelos. Sí me entendiste.

 

Soy muy consciente de la posible controversia que puede suscitar este punto pero me baso en el paradigma de la psicología junguiana que sabiamente nos aclara que la verdadera “maldad” proviene de querer juzgar y separar lo bueno de lo malo, de pontificar, de decir qué es lo correcto a hacer y creer que hay una sola verdad.

 

El mundo es neutro, no hay buenos ni malos en la selva, el mundo simplemente ES.

 

Si posees una religión y realmente estás alineado con ella, no te perturbará en lo absoluto que nadie más en el mundo la profese con vos, ya que será tu alimento espiritual y estarás en paz.

 

Si necesitas difundir y convertir personas, estarás haciendo la distinción malévola de bien y mal, que si lo pensás lógicamente es la base de toda guerra.

 

 

Cuarto) Explora tu mente y desarma tus juicios.

 

Todo es producto de alguna proyección tuya. Encuentra liberación en conocerte más y más, aprendiendo a amarte a vos y a los demás A LA PAR, no de forma escalonada.

Obtené éxitos y ayudá sólo si te lo piden.

Entendé que cada persona está en un proceso particular y lo que muchos llaman solidaridad le coarta la evolución a muchos mientras que alimenta el ego del ayudador, que actúa desde la superioridad y el miedo.

Este es tal vez el paso más difícil de todos porque implica aprender a amarte y a desarmar tu ego, no para aniquilarlo sino para usarlo a tu favor.

 

Quinto) Aprende sobre el presente.

 

Entendé que la realidad es producto de tu mente. ¿Por qué no usás tu mente a tu favor? Somos capaces de inventar historias trágicas y destinos fortuitos simplemente porque no se nos ha enseñado a construir sobre el lado positivo. Aprende sobre la psicología positiva y busca maestros benévolos.

 

No es necesario sufrir, si hace falta tener la intención de superarse y cultivar la confianza en este mundo que aunque te parezca raro, es bueno y no está roto.  

 

Entendé que el único lugar en donde vivís es el presente  y sólo allí es donde podés SENTIR, no en otro lugar, por lo tanto aprendé de tus emociones. Integrá tu sentir con tu pensar y aseguráte que lo que pienses sea tuyo.

 

Sexto) Escuchá tu negatividad, no está allí para otra cosa que para darte guía.

 

La negatividad te indica tu desviación de tus valores y de quién realmente sos. No te la cortes, son tus amigos.

 

Séptimo) Arriesgate a soltar el “qué dirán”.

 

¿Qué vas a hacer en tu tumba con tu buena reputación? Lo interesante es que cuando aprendés a permitirte hacer, eso que tanto te has cuidado de NO hacer (y tal vez en el fondo tanto has deseado) el deseo cede, y te descubrís finalmente siendo una buena persona.

 

¿Realmente pensás que sos un monstruo? Dejá de reprimir y verás cómo el amor brota naturalmente de vos. Valorá tus sentidos, no hay NADA malo ni en tu cuerpo ni en tu alma.

 

Octavo) Ponéte en acción desde tus buenas emociones.

 

Trabajá en generarte auténticos buenos sentimientos con una buena filosofía de vida quizás. Seguí tus sentimientos, visitá los lugares y las personas que te hagan bien.

 

Hacé un poco de terapia, mantenéte atento a vos mismo/a pero tampoco dependas de ella.

 

Animáte a soltar las estructuras mentales y a pasar un poco de soledad, no pasa nada…

 

Construí tu vida desde el presente teniendo en cuenta un futuro optimista, pero mantenéte flexible y abierto a que la vida te sorprenda y como decía Fritz Perls:

 

¡Cuidado! La vida es buena.

 

Por Germán Peralta Danderfer

Psicólogo Clínico