CLASES DE MEDITACIÓN

 

 

CICLOS DE MEDITACIÓN

 

El espacio de Meditación en PISO ONCE es uno de conexión con uno mismo en su parte más eterna como así también con la Tierra en sus diferentes ciclos estacionales. 

 

 

En las clases de Meditación nos sintonizamos con nuestro centro y comprendemos los diferentes períodos energéticos del año para mantenernos en armonía con la Naturaleza.

Para ello efectuamos procesos diversos de autoexploración psicológica e introspección a la vez que meditamos regularmente para mantener nuestro SER lo más armónico posible. 

 

 

Algunas meditaciones provienen de OSHO mediante las cuales combinamos la cualidad activa de occidente con la pasiva de oriente en MEDITACIONES DINÁMICAS integradoras. 

 

 

Las clases de Meditación son un excelente complemento para aquel que esté realizando cualquier proceso ya sea psicológico o de coaching, como así también para aquellas personas que gustan de estar en contacto con su parte espiritual. 

 

 

 

 

La MEDITACIÓN

 

Es la suspensión saludable del pensamiento que otorga equilibrio mediante la práctica de la concentración.

 

“Se trata de una práctica  con la cual se busca dominar las interferencias que existen en nuestra mente  y llegar al contacto directo con nuestro ser espiritual.

 

Con la actividad de la mente nos encontramos  o bien en el pasado o bien en el futuro, pero rara vez en el presente.

 

Con la observación del pensamiento (meditación), cada vez tiene menos fuerza esa onda que nos apartaba del presente y que nos hace imaginar situaciones y mundos que sólo existen en nuestra mente. Con la pérdida de fuerza del pensamiento comenzamos a percibir cosas que antes (por las interferencias) no percibíamos y comenzamos a tener más presentimientos, seguridades internas e intuiciones, a la vez que nos asombramos con un presente muy distinto a lo que hasta ahora conocíamos”. (Gracias Miriam Vedia)

 

Estrictamente hablando se trata de una supra-consciencia, un estado de consciencia superior al del estado común de la vida de vigilia y diferente a la del sueño. No se trata tampoco de “ponerse a pensar en algo”  ni del uso de imaginaciones guiadas o visualizaciones narradas. Todos ellos son pasos previos o recursos para poder acercarse a dicho estado, pero no son meditación.