COACHING ONTOLÓGICO

El Coaching implica diseñar tu futuro con la implicancia de hacerte responsable por el mismo, mediante un compromiso sustentado en acciones concretas. El futuro comienza cuando actúas en consecuencia con lo que has declarado como tu objetivo y visión.

Esto implica un proceso. Un ir chequeando constantemente la coherencia para con uno mismo, su presente y su futuro declarado. En otras palabras, se trata de tres niveles de aprendizaje que es preciso ir profundizando: la capacidad de acción de una persona, la manera de observar que utiliza, la transformación personal que opera a medida que se va coacheando. Hay que estar dispuestos a modificarse si resultados nuevos han de ser sostenidos. El cambio es la norma, pero, ¿está listo el coachee para cambiar?

 

En cada sesión el cliente elige el tema de conversación mientras el coach escucha y contribuye con observaciones y preguntas. Los coaches usamos las preguntas para que aparezca la posibilidad que el otro es y no está siendo aún. El coachee es todo posibilidad, y no un objeto a ser analizado o explicado.

Este método interactivo crea transparencia y motiva al cliente para actuar. El coaching acelera el avance de los objetivos del cliente, al proporcionar mayor enfoque y conciencia de sus posibilidades de elección. El coaching toma como punto de partida la situación actual del cliente y se centra en lo que éste esté dispuesto a hacer para llegar a donde le gustaría estar en el futuro, siendo conscientes de que todo resultado depende de las intenciones, elecciones y acciones del cliente, respaldadas por el esfuerzo del coach y la aplicación del método de coaching.

 

 

Los PASOS GENÉRICOS de un Coaching incluyen:

 

Clarificación de objetivos (es fundamental saber lo que quieres alcanzar)

Acuerdo de proceso (en qué y cómo se van a enfocar en tu coaching)

Re-interpretación de consciencia (este paso tiene que ver con trabajar tu observador, tus creencias limitantes y expandir tu potencial)

Plan de acción (es la aplicación de todos los pasos anteriores en acciones concretas, reales y sustentables)

Seguimiento (los nuevos hábitos precisan de práctica y para ello es muy útil contar con un espacio de coaching que te mantenga conciente)

Feedback (el criterio de realidad en parámetro con lo que has declarado querer alcanzar)

 

Coaching y Psicología

No todos los objetivos ni personalidades son adecuados para un Coaching, a veces es preciso superar barreras específicas mediante la psicoterapia ya sea previa o paralelamente. El Coaching suele ser muy atractivo. ¿Quién no quiere diseñar su mejor versión y su mejor futuro? … Sin embargo para que esto sea saludable y no un “quemar motores”, es preciso tener conciente la jerarquía de las necesidades y valores, es decir conocer y respetar los límites, antes de ampliarlos.

El Coaching es para aquellas personas que consideran que funcionan de una forma saludable y sin embargo quieren MÁS de su rendimiento actual, es decir buscan desafíos, no resolver conflictos psicológicos.

Actualmente la diferenciación entre psicología y coaching está aún en sus primeros pasos, siendo la psicología más abarcativa que el coaching, pero éste más específico en diseñar el futuro, por lo tanto son complementarios y excelentes si quien los proporciona está capacitado para ello. Ni un exceso de Psicología es útil como tampoco un Coaching apresurado, instrumentado para evadirse de asuntos inconclusos.