GERMÁN PERALTA

De formación académica Licenciado en Psicología y Coach profesional, mi aprendizaje de vida ha sido multicultural  desde la infancia.

Si bien soy nacido en Argentina, he pasado parte de mi niñez en Alemania y luego he vivido en Italia, España y Estados Unidos. Este recorrido cosmopolita me ha posibilitado asimilar las diferentes características culturales de estos países.

La forma germana de organizar la conducta humana de las personas entre sí y en relación a su medio ambiente me permitió  obtener la comprensión sistémica y el profundo respeto por el orden como base del éxito, claves indispensables para comprender la complejidad.

En Italia comencé a experimentar las dificultades de adaptación entre culturas y diversidad de pensamientos lo cual terminó siendo mi primer entrenamiento vivencial en encontrar soluciones a los conflictos interiores.

La experiencia de vida en Estados Unidos me permitió especializarme en el estudio del Coaching y Ley de Atracción y de practicar la “caja mental” norteamericana con enfoque en el bienestar y la abundancia.

Retomé las raíces latinas al regresar a Argentina en donde finalicé mi carrera profesional como psicólogo, coach y terapeuta gestáltico, y es el lugar que me motivó a perfeccionar las potencialidades latinas integrando los modelos de desarrollo europeo y estadounidense.

La práctica regular y la enseñanza de Yôga y Meditación, disciplinas integradoras por excelencia,  me mostraron en la experiencia propia y de mis alumnos que el bienestar duradero es holístico y que se basa en la toma de consciencia del ser para luego o a la par, expandirse en su entorno material.

Actualmente estoy atravesado por desarrollos como la Lógica Global Convergente de Argentina y la Escuela de Gestalt de Nueva York, miradas que ya estaban presentes en germen en mis inicios y que ahora reconozco en el sentido que tuvo y sigue teniendo todo lo que vengo desplegando intuitivamente desde Piso Once. Eterna gratitud a este Planeta.

 

MI CV en LINKEDIN:

Algo más informal acerca de mí…

Me dicen Goro… o Gorito si ya me tomaron cariño… Me causa gracia imaginar a alguien de algún entorno pasado, presente o futuro mío, leyendo estas líneas autobiográficas, que no van a coincidir jamás con su apreciación acerca de mí… Lo que ocurre es que he sabido cómo ser una pantalla de proyección lo suficientemente flexible para reflejar aquello que mi Sol conjunción Quirón intuitivamente me revelaba. Pero bueno aquí voy…

Suelo ser una persona tranquilamente ambiciosa. Para mi dejar ser y dejarme ser es una oxigenación cotizada.

De chico me encontraban en el medio del bosque, sólo, y solamente quieto estando arriba de un árbol, cuanto más alto mejor. Si no, estaba corriendo, encontrando circuitos secretos, que vaya.. nadie sospecharía que existían, y sí. De día el patio de la escuela era eso, y depara de tarde-noche, era el jardín donde invitaba a jugar a mis amigos. Estaba aprendiendo que una misma realidad podía ser muchas cosas y que todos podían ganar con esos pactos.

Más adelante, sufrí mucho como todo el mundo, con la diferencia quizás de que encontré formas para hacer de ese capital psíquico un compost que ahora me sirve para el florecimiento de todo aquél que lo desee con inocencia. Enfermedades, tristezas, ganas de suicidarme, decepciones…la mayoría de lo humano no me es ajeno. Y confío que con un poco de apoyo, un humano puede volver a nacer en cuestión de caricias.

El sexo es importante, sobre todo conectado al Espíritu, asique depende en qué lugar del circuito te encuentres en mi cama, es el mismo 8. Los ojos son importantes aquí…

Mi memoria opera extrañamente, bajo parámetros que aún no decifro del todo y tampoco me interesa mucho, porque funciona  y … como sé guardar secretos, me buscan por ello también.

Estoy ligado por Naturaleza a favorecer el crecimiento, por lo que suelo ser alérgico a las evitaciones… y bueno… aprendí en el camino varias formas de reconectar con la vitalidad.

Todo lo bueno que hago es gracias a esta Tierra que me auspicia, y es un placer enorme sentir esa electricidad recorriendo mis circuitos. A veces es duro con Neptuno en Casa XII, pero en general estoy lleno de dicha, tanta que podría morir y volver a algo similar…seguramente con la voz…  ¿No es la voz una magia particularmente sutil?